Cristina Pedroche y su polémico vestido de Pronovias

¿No te parece que viendo el vestido de Pronovias con el que Cristina Pedroche ha dado las campanadas este año, el famoso vestido negro de Charo Ruiz Ibiza del año pasado se quedó en anécdota?… ¿No tienes la sensación de que se exageró con las transparencias de aquel vestido negro, más viendo el naked dress actual?… ¿No te parece ahora ridículo la que se montó el año pasado con la que se está montando ahora?…

¡Pues a mí sí!

Y más aún, me parece necio que siga habiendo un debate nacional porque salga una mujer vestida con transparencias en televisión (parece que no hemos superado ni el pecho de Sabrina). Parece que no aceptamos que una mujer se atreva a ser insinuante con su cuerpo… sin que por ello tenga que sentirse culpable ni responsable de nada. Incluso me ofende –como mujer– que se tache de machista el mostrar simplemente tu cuerpo, y peor aún, que se justifique con que las mujeres no tenemos libertad real para ponernos lo que nos dé la gana porque siempre estamos siendo manipuladas (y me refiero a lo leído en ESTE artículo).

Siendo mujer, si eres fea tienes que mostrar tu belleza, si eres guapa tienes de demostrar tu valía, pero, como sea, siempre hay una presión sobre nuestra imagen que viene de todas partes, desde lo más conservadores hasta de las feministas (sí, porque hay una regla no escrita que te prohíbe mostrar tu belleza y sensualidad si quieres ser una mujer pro). Pues me parece a mí que es la sociedad la que sigue manipulada por ideas obsoletas y preceptos machistas que no les permiten ver en televisión nacional (o en la calle) a una mujer mostrando su cuerpo sin tener que generarse un debate moral.

Beyoncé, Irina Shayk y Lady Victorio Hervey con naked dress (vestidos con transparencias).

 

Asunto paradójico este, porque, luego, a lo largo del año todos los medios se hacen eco como si nada (¡Porque no pasa nada!) de alfombras rojas donde celebrities se plantan con sus transparencias y sensualidad y feminidad y belleza. Lady Vitoria Hervey en la after party de los Globos de Oro, Irina Shayk con su Atelier Versace en la Vanity Fair Oscar’s party, o la cantante Beyocé con un Givenchy más que insinuante en la gala MET de hace un par de años. Todas semidesnudas y sin debate moral por llevarlas. O la lista interminable de cantantes femeninas que hacen alarde de su sexualidad mientras que a los chicos de las boys band sólo se les exige un tupé con bien de laca. Y ni hablar de la paradoja de los Carnavales, donde todas terminamos disfrazándonos de enfermera sexy, presidiaria sexy, zombie sexy, policía sexy… ¡Porque nos gusta vernos y sentirnos sexy!

Pero no, el grito lo pegamos porque Cristina Pedroche vuelve a dar el fin de año bien ‘fresquita’. ¡Pues olé por ella que puede ponerse ese vestido!

Sinceramente, estoy molesta porque se genere un debate moral de esto, que solo evidencia lo machista que sigue existiendo, o que hay quienes no tienen más nada de qué hablar en Nochevieja con su familia). Si una mujer quiera mostrar e insinuarse que lo haga. ¡Faltaba más que ahora tengamos que volver a retacarnos para ser valoradas!

Y si vamos a generar el debate por la “presión en la belleza de la mujer” y lugar de hablar de su profesionalidad (porque importa más lo que viste que lo que dice), ese debate está siempre ahí, más allá del 31 de diciembre y Cristina Pedroche, porque, seamos sinceros, también en esto la sociedad evidencia su falsedad, porque critica la belleza pero se burla de la fealdad.

Es más, no hace falta que seamos tan hipócritas al estilo “12 meses 12 causas de Telecinco”, abanderando causas que luego en la sobremesa se pasan por el forro mientras se ningunean (por decirlo sutilmente) unos a otros. ¿Qué tal si lo dejamos en la simple frivolidad que es?… 

Llámale fashion drama si quieres.

Para mí el debate sólo está en: ¿Acertó Cristina Pedroche con la elección de su vestido? ¿Era el modelo más favorecedor para la presentadora? ¿Nos gustó este modelo diseñado por Hervé Moreau, director creativo de Pronovias? ¿Habrá valido la pena las 350 horas de trabajo a mano para bordar más de 20.300 cristales tallados?

Vestido de novia Zuhair Murad 2016

Vestido de novia Zuhair Murad 2016

Vestido de novia Zuhair Murad 2016

Vestidos de novia con transparencias de Zuhair Murad (Colección 2016)

 

Las transparencias llevan años estando ahí. Cierto que es más fácil verlas sobre la pasarela y en editoriales de moda, en prendas casi efímeras por su delicadeza. Luego, para llevarlas a la calle, son adaptadas para que puedas usarlas sin mostrar tanto. También es cierto que no todas las mujeres podemos lucirlas (empezando por mí y mis muchostantos kilos), pero para eso están esas maravillosas telas llamadas… ¡Forros! O, más bonito aún, la nueva tendencia de los falsos nude y el efecto tattoo que parece una segunda piel.

¿El límite entre insinuar y exhibir?… ¿El límite entre el buen gusto y la horterada?… Pues está sólo en cada mujer, en su actitud, en su ánimo, en su estilo personal. Todo lo demás es subjetivo a los ojos de quién la mira (incluidos los prejuicios).

¿Una novia puede llegar a mostrar
tanto como Cristina Pedroche?

Aquí ya hemos visto a la modelo Karmen Pedaru con un naked dress en su boda en Ibiza, y los diseñadores de moda nupcial no dejan de intentarlo año tras año, dejándonos propuestas de lo más sugerentes y trasparentes, con nivel de ‘insinuación’ para todos los gustos y decoros. Y para ejemplos, los vestidos que hemos seleccionado para ilustrar este post con diseños de las colecciones novias 2016 de Pronovias, Yolancris y Zuhair Murad.

Vestido de novia Yolancris 2016

Vestido de novia Yolancris 2016

Vestido de novia Yolancris 2016

Vestidos de novia con transparencias de Yolancris (Colección 2016)

 

Vestido de novia Pronovias 2016

Vestido de novia Pronovias 2016

Vestidos de novia con transparencias de Pronovias (Colección 2016)

 

Foto portada, ©Carles Alsina cortesía de Pronovias

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