Disfruta del momento, que luego todo pasa muy rápido.

Es probable que, tanto si ya te has casado como si estás a punto de dar el “Sí quiero”, esta frase te resulte familiar, ¿me equivoco? Son, sin duda, las palabras más repetidas durante los días previos a una boda. Pero, ¿qué pasa el día después? ¿Todo se acaba? ¿Ya no hay nada que celebrar?

Nada más lejos de la realidad.

Después de vivir uno de los días más felices de tu vida, es momento de dejar atrás el estrés y la tensión de las últimas horas, las carreras a contrarreloj, las emociones a flor de piel y los nervios sin control. Pero también es cuando una mezcla de nostalgia y felicidad se apoderarán de ti de una forma totalmente inesperada. Has estado meses poniendo todo tu esfuerzo y tus mejores intenciones en celebrar el amor, tu amor –al fin y al cabo en eso consiste una boda: en celebrar el amor entre dos personas–, en que todo saliese de la mejor forma posible, a tu gusto, a vuestra manera y… de repente, todo parece desvanecerse sin que apenas puedas darte cuenta.

Fotos, cortesía ©Volvoreta bodas

 

En tu primera mañana como casada, esa nueva etapa que acabas de empezar, la emoción del momento te invadirá, sentirás que la sonrisa no se ha borrado de tu cara y que continúas subida a una nube de la que no quieres bajar. Y es que lo bueno, querida novia, no ha acabado aún, créeme. Con tu boda comienza una nueva y apasionante vida y de ti, sólo de ti, depende que sea de una manera especial.

Sentirás que la sonrisa no se ha borrado
de tu cara y que continúas subida a una
nube de la que no quieres bajar.


 

Puedes –y debes– hacer que esa temida mañana siguiente se convierta en algo inolvidable y único a partes iguales. Organiza un desayuno o un almuerzo con vuestras personas favoritas, esas que han compartido con vosotros todos y cada uno de los momentos más valiosos e importantes en todo el proceso de organización de la boda. Un paseo relajado, un café, un recuerdo eterno que os permita seguir disfrutando de esta etapa tan especial e irrepetible. Deja que la magia del momento te contagie, o que nunca deje de hacerlo, porque tienes motivos suficientes para seguir celebrando, no lo dudes.

Fotos, cortesía ©Volvoreta bodas

 

Ese día después, será un día marcado por las despedidas, los agradecimientos, las felicitaciones tardías, el repaso de anécdotas de medianoche, las risas contagiosas, los sentimientos encontrados, las miradas con luz propia, los preparativos para el gran viaje… algo que difícilmente puede definirse con palabras, algo que quedará grabado en vuestra memoria para siempre.

Sé que vivirás esa sensación tan maravillosa de euforia y cariño… y te encantará. Lo sé porque lo he vivido. Y es cierto eso que te decían, que todo pasa rápido, lo bueno y lo no tan bueno, pero después de que todo eso pase, algo llega y lo hace para quedarse contigo. Con vosotros. Para siempre.

Disfruta del momento, de éste que te cuento
y de todos los que vengan tras él.


 

Disfruta de tu nueva vida.

Compruébalo. Ya me contarás.

Fotos, cortesía ©Volvoreta bodas

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