Slow wedding de Clara y Nacho en Valencia · Fotografía Paula G. Furió

Regla 4: ¡Puedes elegir!, prescindiendo o añadiendo pero siempre a tu estilo. Regla 3: Siente que todo lo que te rodea es especial. Y así podríamos seguir haciendo checklist de todas las pautas de nuestra filosofía slow wedding que la boda de Clara y Nacho cumple mágicamente a la perfección.

¿Quién dijo que los novios no pueden vestirse juntos y compartir la intimidad de eso momento?… ¿Quién dice que si la ceremonia es al aire libre y llovizna todo se va al garete?… ¿Quién dice que los paraguas y las sonrisas no son buenos complementos?… ¿Quién dice que el menú de una boda no puede una buena paella?… ¿Quién dice que para ser feliz tiene que haber normas?

La boda de Clara y Nacho rompe algunos esquemas asociados a bodas, pero es que esta pareja decidió hacer su boda a su estilo… ¡Y eso es lo que nos encanta! Una fiesta en el campo en plena huerta valenciana y rodeados de naranjos, con paella y concierto hasta el amanecer.  La fotógrafa Paula G. Furió fue la encargada de inmortalizar esta slow wedding, de la que nos cuenta: “Clara y Nacho son arquitectos y juntos trabajan en Draw your Dreams. Ellos se encargaron del diseño de las invitaciones, menús, seating plan… y de toda la decoración, junto con Cocotte Catering. Fue una boda muy espontánea y con muchas anécdotas divertidas”.

Slow wedding

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Anécdotas (de esas que hacen memorable una boda) y paradojas, como la del coche de los novios, un precioso escarabajo amarillo que rezaba ‘Here comes the sun’… para un día que empezó con la llovizna como (no) invitada. ¿Pero eso les quitó la sonrisa y las ganas de disfrutar de su boda? ¡No! La ceremonia se siguió celebrando al aire libre en el jardín, invitados paraguas en mano y todo. De hecho, la lluvia tuvo que rendirse a las ganas de celebrar su boda desde el corazón, así que dio paso al sol.

En un antiguo almacén de naranjas de la finca se convirtió en el ‘salón’ del banquete de bodas de Clara y Nacho, el cual decoraron de forma sencilla pero bonita, respetando el carácter y encanto industrial de la nave. Mesas largas con tablón de madera vista, bajoplato de mimbre y apenas un toque de eucalipto para los centros de mesa. A la entrada de la nave, un espectacular arreglo de flores colgante invitada a entrar… y a fotografiarse bajo él.

Ciento de luces de verbena, la ciudad en el horizonte junto al atardecer, el reflejo del agua de la piscina, los acordes del concierto en vivo y la sonrisa de todos todos los invitados, terminan de poner el punto inolvidable a esta bonita boda. A la boda, a su manera, de Clara y Nacho.

¡Ah si!, el vestido de novia de Clara es un diseño de la francesa Laure de Sagazan.

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Fotos, cortesía de ©Paula. G. Furió
CRÉDITOS | PROVEEDORES

Ceremonia: Civil / Lugar de celebración: Finca privada / Catering: Cocotte Catering / Mobiliario: Trastología / Vestido de novia: Laure de Sagazan / Música en vivo: Red Buffalo / Fotografía: Paula G. Furió.

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