Slow wedding en un invernadero · Foto The Visual Partners · Tendencias de Bodas Magazine

¿Puede una boda realizarse en un lugar tan inusual como un invernadero? ¿Puede una novia nunca haber imaginado su boda y aun así haber tenido una de las bodas más bonitas de la temporada? ¿Se puede confiar ciegamente en los proveedores nupciales? ¿Se puede vencer el cliché de que una boda íntima es insulsa y falta de estilo? ¿Puede una boda haber reunido a tan excelente equipo de profesionales?.

Todas estas son preguntas retóricas, aunque en la crónica de la novia, y con sólo ver las fotografías, vas a encontrar todas las respuestas que nos deja esta maravillosa boda celebrada en un invernadero de Barcelona, y que derrocha inusual estilo.

Como rezan dos de las reglas de nuestro decálogo para una slow wedding: Busca una forma diferente de entender tu boda, y siente que todo lo que te rodea es especial…

Boda en un invernadero.

Boda en un invernadero.

Boda en un invernadero.

Boda en un invernadero.

Boda en un invernadero.

Boda en un invernadero.

 

{CAROL, la novia} Yo no era la típica chica a la que le hacía ilusión su boda. Nunca jugué a casarme en el patio del colegio ni soñaba con un vestido blanco. Aunque lleábamos casi 10 años juntos, y sentíamos que había llegado el momento, una celebración nos daba pereza. Había mucho que pensar y organizar y eso, la verdad, no nos hacía gracia a ninguno de los dos.

Tenemos muy claro que de no ser por Jessica de Happy Endings Barcelona, esta boda no hubiera sido ni la mitad de increíble. Decir que sin ella no habría boda no es exagerar. Muchas cosas fueron gracias a ella. Me calmaba si me ponía nerviosa, nunca tuve ni el más mínimo problema. Lo organizó todo y el día de la boda fue así de especial gracias a Jessica, con quien rápidamente nos pusimos de acuerdo en hacer una boda estilo botánico-industrial, y de cada uno de los proveedores que participarían en la boda. Eso se decidió en una sentada. Nunca buscamos más opciones ni pedimos otros presupuestos, el equipo fue perfecto desde el principio.

La verdad es que en la organización de mi boda me involucré lo justo y necesario (aunque parezca extraño en una novia). Mi novio y yo sólo nos involucramos a la hora de decidir el menú, buscar nuestro atuendo y en visitar el increíble local que la wedding planner encontró para la boda. El resto fue todo sorpresa.

Boda en un invernadero.

Boda en un invernadero.

Boda en un invernadero.

Boda en un invernadero.

Boda en un invernadero.

Boda en un invernadero.

Boda en un invernadero.

Boda en un invernadero.

Boda en un invernadero.

 

El ramo de novia lo vi el día de la boda y la decoración cuando llegué allí. Cerré los ojos y me dejé llevar por gente que era realmente buena haciendo su trabajo. A todos les hacía ilusión participar en esta boda tan pequeñita y esa ilusión para mí era suficiente para confiar en ellos y saber que ese día sería el más bonito de nuestras vidas.

La elección de mi vestido de novia puede que haya sido lo más difícil, y el único punto de estrés, para mí. Buscaba algo muy sencillo y que no fuera blanco. Visité muchas tiendas hasta que por fin me hablaron de L’Arca en Barcelona. Allí me probé sólo dos, y uno fue el escogido. Tela de seda, con mucha caída, hecho a mano y delicado. Parece que estaba ahí colgado esperándome.

En algún momento leí que era importante priorizar. Así que estuvimos pensando qué era lo que más queríamos y entre tantas decisiones esta fue la más fácil: ¡Unas fotos bonitas de verdad! Hacía mucho, antes de pensar en casarnos, que había visto una sesión preboda por Internet pero no sabía dónde ni de quién. Al final, buscando, encontramos que la sesión era de The Visual Partners y la verdad no buscamos más, para mí siempre fueron la primera opción. ¡Los escogería mil veces! Realmente fueron los mejores y el resultado… pues ya lo veis, todo lo que una novia puede desear.

El día de la boda fue muy especial. Éramos muy poquitos, 34 invitados en total, por eso quisimos hacer toda la celebración en el mismo local. Al entrar allí y verlo todo tan bonito fue muy conmovedor. La ceremonia fue cortita pero preciosa. Vino Mery Lemón a cantar, queríamos algo acústico, tranquilo y ellos eran perfectos. Fue muy bonito, al final de la noche bailar al ritmo de su música nosotros solos. Puede que haya sido el momento más especial.

Boda en un invernadero.

Boda en un invernadero.

Boda en un invernadero.

Boda en un invernadero.

Boda en un invernadero.

Boda en un invernadero.

Boda en un invernadero.

Boda en un invernadero.

Boda en un invernadero.

Boda en un invernadero.

Boda en un invernadero.

Boda en un invernadero.

Boda en un invernadero.

Boda en un invernadero.

Fotos, cortesía ©The Visual Partners
CRÉDITOS | PROVEEDORES

Ceremonia: Civil / Lugar de celebración: L’Hivernacle / Organización y decoración: Happy Endings Barcelona / Catering: Caravan Made / Pasteles: Platitos de Azúcar / Mobiliario: Alquiler Hostelería / Atrezo: MaderHisteria / Flores y ramo de novia: Oh Fleurs! / Vestido de novia: L’Arca / Música: Mery Lemon / Fotografía: The Visual Partners.

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