Original, diferente, inolvidable… son sólo tres de las palabras más repetidas con las que muchas parejas sueñan sus bodas. ¿Pero realmente saben cómo llegar hasta allí?. Organizar una boda no sólo empieza por trazar un plan de acción y buscar a los proveedores, también conlleva un proceso creativo para llegar hasta esas ideas, soluciones, experiencias y estilo que darán forma al diseño de la boda.

Para ayudarte a potenciar toda la creatividad que llevas dentro –porque sí, la tienes, aunque no la practiques como imaginas– y enfocarla en tu boda he resumido en cinco los consejos que has de tener en cuenta. Y es que no hace falta innovar siempre, forzar las ideas u organizar una boda en la luna para demostrar cuán supercreativo y original se es.

Decoración floral de Savia Bruta (Fotos, cortesía ©Sara Frost)

 

1/5. El ‘brainstorming’ de la boda.
En una charla con la arquitecta y narradora visual Anna Devís (incluida junto a su compañero de estudio Daniel Rueda en la lista ‘30 under 30: Europe 2020’ de Forbes, y con un trabajo ingenioso de estética divertida e inspirado en la ciudad, la geometría y el minimalismo) recomendaba empezar siempre por sentarte y apuntar todas esas ideas, palabras sueltas, incluso emociones, sobre la boda que te vengan a la mente. También puedes recopilar texturas, colores e imágenes varias que te sirvan de inspiración para ir perfilando el concepto y diseño de la boda. Un ‘brainstorming’ nupcial que te ayudará a visualizar qué quieres para luego continuar con el cómo crearlo.

2/5. Crea un tablero de inspiración.
Apoyarte en un tablero de inspiración o mood board te servirá para construir ideas con imágenes. Una herramienta de visualización con la que definir desde el estilo al hilo conductor de la boda, o la paleta de colores. Recuerda que fuera del universo nupcial también hay un mundo estético y artístico infinito del que tomar referencias y conceptos para incluir en el mood board de tu boda; así que no tengas dudas de mirar hacia esas áreas que a ti te inspiren.

3/5. Olvídate del “Lo quiero, lo pongo”.
Un error nupcial muy común es caer en el «Nos gusta todo y todo queremos», eligiendo las ideas tan sólo por repetición, capricho o tendencias vistas. Una técnica que usan mucho los diseñadores, artistas y creativos –y que Anna Devís aconseja sin dudar– es decidir qué quitas y qué sobra. Esta será de las mejores decisiones que vas a tomar y un trabajo de abstracción difícil (a priori) pero necesario. De entre esas mil ideas iniciales que has tenido para la boda quédate con tres o cuatro verdaderamente esenciales y/o especiales que puedas ejecutar a la perfección y hacer que destaquen.

Decoración floral de Savia Bruta (Fotos, cortesía ©Sara Frost)

 

4/5. No te obsesiones con la originalidad.
No creas que por tener lo nunca visto en bodas, por buscar la estética más alternativa, decorar de forma inesperada o extravagante, hacer la boda “más grande” que se pueda imaginar y obsesionarte con hacer algo diferente hará que tu boda sea la más original. No funciona así. La realidad es que, como dice Carmina Pairet de L’Arca Barcelona, alinear lo que eres, con lo que crees y lo que haces (o harás en la boda) es la clave del éxito. Que la boda hable de ti, de vosotros/as dos, es lo verdaderamente único.

5/5. Define tu creatividad.
¡Todos somos personas creativas!, que no te quepa duda. La artista Danielle Krysa en su libro ‘Tu crítico interior se equivoca, y otras verdades sobre la creatividad’ (Editorial GG) afirma que «la creatividad adopta infinidad de formas y tamaños, y no tiene por qué ser perfecta», hay belleza también en la imperfección. No confundas creatividad con una originalidad inédita. Deja también que de lo espontáneo, intuitivo, cotidiano o convencional surja la genialidad; sin forzarla. Decide qué es para ti algo creativo y ejecútalo de forma concisa y bonita, así tendrás esa boda única con la que sueñas (y el resto de los adjetivos para definirla vendrán solos).

 


Para ilustrar este artículo comparto uno de esos maravillosos trabajos en estilismo y decoración floral realizados por Savia Bruta. Un derroche de creatividad y originalidad sin impostura del que siempre hacen gala. Dos instalaciones florales (suspendida y sobre columnas) cuya belleza, composición y colorido contrastan con la arquitectura austera del espacio, un cenote artificial bañado por una luz preciosa.

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