Del trabajo de Cristina Rodríguez al frente, junto a su hermana Elena, de la empresa de organización de bodas y eventos Cristina & Co. he hablado muchas veces en la revista y blog. Pero esta ocasión es muy especial y mucho más personal pues se trata de la celebración de su pedida de mano en una galería de arte. Su estilo se caracteriza por la sencillez, sutileza y buen gusto (tal cual, sin mayor misterio o pretensiones impuestas) con los que impregna todo lo que hace, cual fiel reflejo de su propia personalidad, así que no es de extrañar para quienes la conocemos que su pedida de mano haya sido tan especial.

Como manda la tradición, los padres de la novia han sido los encargados de organizar la pedida de mano, un encargo que trasladaron a su hija ‘wedding planner’ con la petición de que fuera una celebración íntima y adaptada a las restricciones por COVID-19. Sin duda, uno de los encargos más especiales para Cristina que afronta su mayor y más ilusionante retro organizando su propia boda… con el añadido de tener que hacerlo, como todas las bodas del último año y con lo que ello implica, en tiempo de coronavirus.

Fotos, cortesía ©Lara Onac

 

Fotos, cortesía ©Lara Onac

 

El arte, a través de todos los sentidos, fue el hilo conductor en el diseño y decoración de esta pedida de mano tan especial.


 

Lo clásico es que la pedida se realice en la casa familiar de la novia, pero en esta ocasión el lugar elegido por Cristina y Alfonso fue una galería de arte ubicada en el madrileño barrio de Salamanca. Una elección un tanto casual pero que realmente identifica a la pareja: «Visitamos un día junto a unos amigos la Gäma Art Gallery y al salir pensé que era el sitio perfecto. Primero porque uno de nuestros planes preferidos es pasear por Madrid y visitar galerías de arte, y, sobre todo, porque el arte produce recuerdos imborrables. Aquel día, cuando salimos de la galería, me di cuenta de que habíamos creado ya un recuerdo para siempre con nuestros amigos y eso precisamente es lo que queríamos hacer con nuestra familia. ¡Y lo conseguimos!. Aún nos emocionamos recordando el día de nuestra pedida».

En la decoración de la pedida de mano de Cristina y Alfonso primaron esas cualidades que mencioné arriba y que caracteriza también a la pareja: buen gusto, refinamiento y sencillez chic. La exposición de arte que había en ese momento en la galería fue la inspiración para la decoración y la paleta de colores (en tonos rosas y amarillos) que se enfatizó en los arreglos florales y las velas del centro de mesa. Para destacar la exposición por encima de todo, la mesa se vistió de blanco crudo con acentos nacarados y copas y cristalería transparentes. Hasta la presentación de los platos del menú de la comida, a cargo del catering Dani García, remaba a favor de mostrar el arte a través de todos los sentidos.

Obviamente uno de los momentos más especiales de la pedida de mano fue la entrega de los regalos. Los padres de Alfonso regalaron a la futura novia unos preciosos pendientes de oro blanco y diamantes «Que me acompañarán siempre», y los padres de Cristina se saltaron la parte de la tradición que estipula regalar al novio un reloj, eligiendo una idea de regalo mucho más especial e inolvidable, un cuadro de la artista Martina Rodríguez Morán. «La artista estaba entusiasmada por formar parte de un día tan bonito para nosotros que vino personalmente a presentarnos su obra», nos cuenta Cristina de uno de los tantos momentos en familia y recuerdos íntimos que el día de su pedida de mano les ha dejado.

Fotos, cortesía ©Lara Onac

 

Fotos, cortesía ©Lara Onac

 

Fotos, cortesía ©Lara Onac

 

CRÉDITOS | PROVEEDORES

Organización y diseño: Cristina & Co. / Espacio: Gärna Art Gallery / Catering: Eventos Dani García / Mobiliario y menaje: Cashmere decoración / Flores: L’Atelier de las flores / Maquillaje y peluquería: Belle Poupée / Fotografía: Lara Onac.

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