Cristina y Lara son pareja en lo personal y en lo profesional, ya que ambas son fotógrafas de boda en Cristina Cañibano. Tras 10 años de relación, y luego de una bonita pedida de mano «de vacaciones en nuestra isla y refugio favorito viendo el atardecer» decidieron poner fecha a su boda: 21 de marzo 2020. A tan sólo una semana de su enlace el país y el mundo era confinado a causa de la pandemia por coronavirus, forzándolas irremediablemente a aplazar la boda; aun así, no quisieron dejar pasar la fecha sin más por los que se les ocurrió una manera de celebrar una no-boda.

El resultado fue una de esas bodas COVID-19 que tanto nos han emocionado y cuya repercusión traspasaría las paredes de su hogar: «Flipamos bastante con la repercusión que tuvo nuestra boda. Nos entrevistaron para Antena 3 y La Sexta, y nos llamaron del programa ‘Lo de Évole’ porque barajaban compartir nuestra experiencia celebrando una boda en confinamiento. Ahí acabamos de fliparlo del todo».

Pero vamos por partes, que la historia es bonita de contar.

Fotos, cortesía ©Cristina Cañibano

 

21/03/2020

Inicialmente Cristina y Lara querían realizar: «Una boda pequeñita con unos 50 invitados. Un fiestón en una casa preciosa en Salinas (Asturias), con música en directo y tipo cóctel». Sorprendidas por el estado de alarma aplazaron la boda al 12 de diciembre, donde otra vez se verían pilladas por nuevas restricciones y el cierre de la hostelería a causa de la segunda ola. Volvieron a posponer la boda indefinidamente, hasta hace unas semanas decidieron una nueva fecha (30 de mayo 2021) para «celebrar como sea, pero queremos hacerlo ya. Hemos pasado muchas cosas en todos estos años juntas y en el fondo poder celebrar nuestro amor es algo muy importante para nosotras».

El hashtag que tenían previsto pasó a ser #ojolanoboda; y es que, a pesar de todo, decidieron continuar y hacer de su fecha un día especial, demostrando la importancia de no perder ni la actitud y ni la ilusión en momentos como estos. Cogieron todas las plantas que tenían en casa y las usaron para decorar el sofá a modo de ‘wedding background’ vegetal, creando un ambiente acogedor y ecléctico.

«Entramos a la ceremonia con nuestras mascotas como padrinos: Frida nuestra gata y Sully nuestro perro. La ceremonia la ofició nuestra amiga Virginia y todos nuestros amigos y familiares la vivieron desde sus casas a través de un directo de Instagram. Fue emocionante vivirlo así y ver todo el cariño de la gente». También intercambiaron sus alianzas artesanas que fueron realizadas con oro heredado de personas muy importantes para ellas, lo que las hacen unas joyas únicas y muy especiales.

«Como estábamos en cuarentena, pusimos ‘Pijama de gala’ como dress code para los invitados y para nosotras mismas». Así las prendas que originalmente iban a llevar durante los preparativos fueron sus looks de novia con pijama nupcial, que Lara completó con una corona y pendientes XL en rafia de ASOS (los mismos que tenía pensado llevar ese día), y Cristina con pendientes geométricos y un ramo de novia improvisado con flores secas que tenía por casa. El divertido collar de pompones que llevaba su perro también lo hicieron improvisadamente.

Fotos, cortesía ©Cristina Cañibano

 

Sus preparativos también fueron tan inusuales como especiales. Mientras se preparaban, una de las sesiones online confinadas de Okka DJ les ponía la banda sonora; la maquilladora Silvia García les envió un pequeño video tutorial para ayudarlas con el maquillaje, y las fotografías se las hicieron ellas mismas. Además, durante la retrasmisión en redes sociales, People Producciones (que serán los fotógrafos de la boda oficial) capturando los momentos de esta divertida no-boda online que luego convirtieron en un slide con fotos y videos que hace aún más tangible el recuerdo de ese inolvidable día.

Cristina me confesaba que, al estar tan metida en el sector nupcial (con más de 120 bodas fotografiadas a su espalda), era reacia a organizar una boda al uso. «He visto novias tan ilusionadas y con bodas tan idealizadas llevarse una decepción, que tenía miedo que me pasara a mí. Es como cuando en nochevieja sabes que te lo tienes que pasar bien y acaba siendo una noche sin más. Para mí las mejores citas siempre son improvisadas». Y es curioso, porque de cierta forma, al final, tuvo su boda improvisada, autentica e inolvidable. No me cabe duda que el 21/03/2020 será para siempre la fecha de su aniversario de boda.

Fotos, cortesía ©Cristina Cañibano

 

En pijama nupcial, con sus mascotas de padrinos y una ceremonia desde casa retrasmitida por Instagram. Así fue esta boda COVID–19.


 

Fotos, cortesía ©Cristina Cañibano

 

CRÉDITOS | PROVEEDORES

Alianzas: Soraya Martín Joyas / Tutorial de maquillaje: Personal Shopper Asturias / Música: Okka DJ / Fotografías: Cristina Cañibano.

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