Hablemos de Paris Hilton y los todos vestidos de novia que lució durante los tres días de celebraciones por su boda, donde la excéntrica millonaria le dio el «Sí quiero» a Carter Reum. La fecha no fue al azar, el 11/11… mismo día en el que se estrenó su nueva serie documental en una plataforma de streaming. ¿Adivinas la temática?. Sí, #ParisinLove va sobre su historia de amor y los preparativos de su boda.

Estoy un poco decepcionada (no realmente, la verdad jajaja) porque en algún medio de comunicación me prometieron diez vestidos, y finalmente solo fueron siete los elegidos. ¿Puede que los otros tres no le diera tiempo de usarlos? Puede. ¡Puede!. Pero no lo sabemos. De hecho, es curioso, porque en su propia página web www.parishilton.com (que ella será rubia, pero sabe capitalizarse) no menciona uno de sus vestidos. Más abajo te digo cuál es.

Quizás ya los has vistos todos, pero yo no quería dejar pasar la ocasión de comentarlo y usarla de ejemplo. Porque, queridas futuras novias, no hacéis nada luciendo dos, tres o siete vestidos de novia si al final ninguno aporta nada a tu bridal look, a tu estilo… a la moda o al sentido común. Que el capricho está muy bien, y para gustos los colores, lo sé, pero para mí estas melés terminan siendo un sinsentido vanidoso que más que aportar, restan. Si lo queréis hacer, hacedlo. ¡Pero hacedlo bien!.

Tampoco es que yo sea muy seguidora (realmente nada) de Paris Hilton, pero en el único vestido de novia con el que reconozco al personaje es con el vestido rosa chicle. ¿Y tú?.

¿En qué momentos ha usado Paris Hilton siete vestidos de novia?… La boda empezó el jueves y terminó el sábado, y viendo el orden de aparición de cada look el primer día debió hacerse largo o atropellado, pues fue cuando un loco maratón de cambios tuvo lugar.

Fotos, ©Jose Villa

1/7. Vestido de novia de Oscar de la Renta para el «Sí quiero».

Este ha sido el vestido de novia ‘principal’ de Paris Hilton, con el que recorrió el pasillo hasta el alta y que distribuyó como imagen oficial de su enlace; un diseño clásico y conservador de Oscar de la Renta inspirado –por expreso deseo de la novia– en la belleza de una de las novias más icónicas de todos los tiempos, Grace Kelly.

El vestido de corte princesa lleva una falda con más de 20 capas de tul sobre enagua y cuerpo de cuello alto con flores bordadas a mano (por ocho modistas durante 1.400 horas) y colocadas en cascada. Un diseño que también recuerda en estilo al vestido de novia que llevó su hermana Nicky Hilton.

De complementos: velo catedral a juego con el vestido de novia, también de Oscar de la Renta. Pendientes de novia en oro blanco y diamantes de 20 quilates; y el ramo de novia, un clásico bouquet redondeado con rosas blancas.

 

Fotos, ©German Larkin

2/7. Vestido de Galia Lahav para el primer baile.

Primer cambio de look de Paris Hilton para entrar a la recepción de su boda y para hacer el primer baile de recién casados (recuerda que en Estados Unidos la dinámica de una boda es diferente al protocolo español, y allí el baile de los novios se hace al inicio). La elección fue un vestido de novia de Galia Lahav en tul brillante, cuerpo tipo bustier y mangas caigas que dejaban los hombros descubiertos (escote off-the-shoulder). El concepto que la novia y su estilista Sammy K. manejaron para este segundo bridal look fue el de una princesa de cuentos de hadas que brillara en la pista de baile.

Las joyas, una corona en nácar blanquecino con perlas y cristales de Swarovski, y una gargantilla de diamantes, ayudaron a acentuar aún más el estilo ‘fairy tales’ que Paris buscaba en este estilismo.

 

Fotos, ©Jose Villa

3/7. Vestido de Pamela Roland para la cena.

Segundo cambio de look para la cena. Sí, solo para el momento de servirse la cena. La elección fue un sensual y elegante vestido joya de Pamela Roland. Un diseño bordado en lentejuelas y perlas, de silueta ceñida, abertura lateral de la falda, escote generoso y una capa joya decorando delicadamente los hombros. Un vestido de novia pensado, según contó la estilista Sammy K. a Vogue.com, para «ser hermoso sentado, de la cintura para arriba para las fotos».

El vestido me gusta, pero personalmente creo que le hubiera favorecido más otro tipo de peinado, quizás el pelo suelto con ondas al agua que aportarán glamour. Pero claro, cambiar también de peinado en cada look hubiera sido ya la locura total para el timig de la boda.

 

Fotos, ©Jose Villa

4/7. Minivestido de Oscar de la Renta para bailar.

El cuarto y último vestido que Paris Hilton lució (sólo) el primer día de su boda es un vestido de novia corto de Oscar de la Renta en tafetán drapeado a mano, minifalda globo y corpiño con aplicaciones florales en 3D bordadas en escote y tirantes.

En este look, nuestra famosa novia prescinde de la corona y de la gargantilla (esta ya había desaparecido en el anterior estilismo), quedándose sólo con los pendientes de diamantes y su impresionante anillo de compromiso inspirado en la ciudad de París y el Art Nouveau. Una joya única diseñada por Jean Dousset que algunos medios valoran en más del millón de dólares. Nada de extrañar, porque el anterior anillo de compromiso que lució Paris Hilton (quien ha estado comprometida en tres ocasiones) fue un extravagante diamante talla pera tenía un valor cercado a los dos millones de dólares.

 

Fotos, ©German Larkin

5/7. Vestido ‘Barbie neón’ de Alice + Olivia.

«The most perfect neon rave Barbie bride gown», así mismo describe Paris Hilton el look de novia que llevó el segundo día de celebraciones por su boda. Para mí, el que mejor la describe. Siendo la reina de las fiestas y la música electrónica no cabía esperar otra cosa más que montara el sarao del año. Un colorido festival con dress code ‘neón’ celebrado en el muelle de Santa Mónica reconvertido en «París World» –al estilo ‘The Ferragnez Luna Park’– con atracciones, merchandising con su imagen (la de ella, porque al novio no lo he visto), los típicos puestos de comida y la actuación del DJ Diplo.

Su divertido y fiestero look de novia ‘Barbie neón’ era un vestido de aires grunge en rosa fucsia de Alice + Olivia. Un diseño de falda asimétrico (corta por delante y larga por detrás) con tutú de tul fucsia y sobrefalda rosa chicle con lentejuelas, cuerpo tipo bustier y body manga larga en malla rosa adornada con cristales. De complementos: velo corto fucsia, medias de rejilla, botines altos con plataforma en color rosa y gafas de sol con forma de corazón.

 

Fotos, ©German Larkin

6/7. Vestido de novia de Marchesa para recibir a los invitados.

Visto y no visto. Esto es lo que ha sucedido con el vestido de novia de línea A y encaje de Marchesa que París Hilton lució sólo para recibir a los invitados en la fiesta que dio el tercer y último día de su boda. Y de verdad que es muy ‘visto no visto’, porque ella no lo menciona en el post que hizo sobre sus vestidos de novia en su web oficial y la firma tampoco hace referencia alguna en su Instagram. Solo la revista Vogue lo ha recopilado junto a varias fotos oficiales.

¿Por qué no se menciona este Marchesa en otros sitios? ¡Ah!, misterio… Bueno, misterio o quizás porque ha sido el más «visto no visto» de los tres días de boda, y de los que poco aporta (aunque la cola es espectacular). Habrá que ver su docu-serie ‘Paris in love’ para saber si aparece por fin.

 

Fotos, ©German Larkin

7/7. Vestido de estrellas de Oscar de la Renta.

Para cerrar por todo lo alto los tres días de boda, Paris Hilton elegido un alegórico vestido perfecto para una estrella mundial como ella, e inspirado en su canción ‘Stars are blind’. Un diseño Oscar de la Renta con cientos de estrellas en cristal, que requirió más de 3.000 horas de bordado a mano utilizando la técnica Aari. Un sugerente y elegante vestido de mangas larga y escote profundo que juega con las transparencias del tejido y las estrellas.

Curioso es que vuelve a apostar por un beauty look idéntico al del primer día, adornando el peinado con un juego de horquillas con forma de estrellas. El estilista Eduardo Ponce se encargó del pelo, un recogido con moño pulido y mechón en onda; un peinado «atemporal, limpio y simple». El maquillaje lo realizó Steven Tabimba inspirándose en otra leyenda de Hollywood, Marilyn Monroe, realizando un maquillaje «mate y aterciopelado» con puntos de brillo.

 


6 fotógrafos (entre ellos Jose Villa como fotógrafo oficial) y 21 cámaras de vídeo cubriendo cada paso de Paris y Carter durante sus largos días de boda, más todas los invitados móvil en mano, y esa manía de las famosas a posar siempre con rostro ‘serio’, ver fotografía de Paris Hilton realmente feliz y sonriente me parece una fantasía. Porque disfrutar de una boda entre la realidad y el ‘reality show’ no tiene que ser fácil, aunque ella está acostumbrada. A fin de cuentas no es cualquier novia. ¡Es Paris Hilton!.

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