Desde el pasado 8 de julio las redes sociales y los medios de comunicación de todo el planeta no han dejado de hacerse eco de la boda de la consultora de estilo y modelo Lolita Jacobs y Jean-Baptiste Talbourdet-Napoleone. El motivo, el trasgresor look nupcial que eligió la novia para dar el «Sí quiero» en el Ayuntamiento de St.-Tropez con el que no ha dejado indiferente a nadie. Lo odias o lo amas. Lo entiendes o te parece una locura. ¡Ahí lo fantástico que es!. Pues ante todo es un estilismo de novia muy personal y de gran franqueza.

Elijo las palabras «personal» y «franqueza» con total acierto, ya que Lolita ha sido fiel al estilo ‘effortlessly chic’ francés que tan bien abandera, y al tipo de boda desenfadada y sin protocolos que buscaba. En las declaraciones que hizo a la revista Vogue.com contó: «No teníamos un código de vestimenta ni ninguna otra regla para la boda. El objetivo era tratar a nuestros invitados y a nosotros mismos con sencillez, risas y un auténtico sentimiento familiar».

Me atrevo a decir que desde Yoko Ono no habíamos vuelto a ver a una novia tan trasgresora interpretando su ‘bridal look’. Y sí, hemos visto muchas novias famosas con looks originales, diferentes e irreverentes, incluso que han llevado el vestido de novia a los límites de lo insinuante, pero Lolita Jacobs ha dado un paso más al romper las reglas y a la vez conservar la esencia de una novia.

Fotos, ©Rasa Juskeviciute

 

Su matrimonio civil se celebró al mediodía de un soleado día de verano. Para este momento Lolita eligió una camisa oversize de algodón blanco de Alaïa que usó a modo de minivestido de novia, combinado con un velo largo de tul de Laure de Sagazan (regalo de su suegra), ramo de novia de lisianthus blancas y zapatos planos de Manolo Blahnik en color rojo (un guiño a sus padres quienes se casaron vestidos de rojo y en el mismo lugar), con los que siguió manteniéndose en su línea de ser fiel a su propio estilo: «Casi nunca uso tacones, por lo que me pareció natural no hacerlo el día de mi boda».

Expertos en moda creen que Lolita Jacobs ha conseguido encarnar el perfecto chic francés con su vestido de novia, y para algunos expertos nupciales –como nosotros, obviamente, jaja– su bridal look es toda una revolución y revelación, pues lleva a la calle y a una ‘novia real’ un estilismo que podría ser más propio de una editorial de inspiración o de looks de pasarela, por lo que hace tangible esa fantasía de ver a novias realmente diferentes y sin prejuicios.

Lo dicho antes: lo entiendes y te encanta o lo odias totalmente. Como sea, es ya uno de los looks de novias más icónicos y virales de la era millennials.

Fotos, ©Rasa Juskeviciute

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