Es un hecho que hay cientos de formas de celebrar una boda, desde las íntimas o multitudinarias, a las más originales y excéntricas o las clásicas y tradicionales, hasta las –para mí– más difíciles: las bodas donde lo ordinario, por habitual, se convierte en algo especial y bonito para festejar un día único. ¿Y se te ocurre algo más cotidiano que quedar con la familia y amigos/as para comer una paella un domingo cualquiera?.

Este fue el leitmotiv de la fiesta de presentación de nuestra revista que tuvo lugar en Barcelona, «hacer del martes un domingo y comer junto al mar un rico menú mediterráneo». Cuando Laura Perez, amiga y una de las mejores wedding planners de país, me propuso esta idea me fue natural confiar ciegamente en ella. Nadie mejor que Laura y el equipo de Moncho’s Catering para conceptualizar y trasmitir la filosofía ‘slow wedding’ de Tendencias de Bodas Magazine & Blog. ¡Y lo hicieron!.

Fotos, cortesía ©3deseosymedio

 

El resultado fue una fiesta mediterránea informal, colorista y con un perfecto menú marineo, que hoy vuelvo a recordar como idea para el catering de una fiesta preboda, comida postboda o boda íntima (nosotros fuimos algo menos de medio centenar de invitados).

Si bien es cierto que optar por un menú de boda convencional es una apuesta segura, zambullirse en un menú a priori informal, donde la calidad, el sabor y la presentación crean una experiencia gastronómica, lo de comer unos espetos de sardinitas de aperitivo y una fideuá de marisco de plato principal cobra un nuevo sentido. Porque sí, son los platos de cualquier domingo, pero con una presentación y dinámica más propia de una gran celebración.

El lugar elegido para celebrar este evento fue tan inusual como típico, un chiringuito de playa. Exactamente, el Chiringuito Las Sardinitas del grupo Moncho’s cuya terraza se convirtió en nuestro exclusivo reservado.

Fotos, cortesía ©Norma Grau

 

Moncho’s Catering confeccionó el perfecto menú (de boda) marinero para nuestro evento.


 

Delicias de paso…

Vermuts y sifones.

Latas de aceitunas aliñadas.

Cubo de chips bonilla.

Coca crujiente de anchoas del cantábrico.

Bloody Mary suave con mejillón escabechado.

Coca de recapte con sardinilla marinada.

Sopita de carabineros con brocheta de langostino.

Cucuruchos de frituritas con rebujito.

Croquetas cremosas de Txangurro.

Macaron salado con aceite de oliva.

Showcooking…

Sardinitas a la brasa cocinadas en vivo con bufé de aliños y encurtidos variados.

En la mesa…

Salpicón de mariscos en bote con salsa rosa.

Cazuelitas de mejillones a la marinera.

Fideuá con gambitas de playa.

Y de postre…

Sorbete de frambuesa con helado de mascarpone.

Café e infusiones.

Petit fours y postres mini.

 

Fotos, cortesía ©Norma Grau

 

Para la confección del menú confié 100% en la experiencia y recomendaciones de Moncho’s Catering, quienes nos propusieron una experiencia gastronómica de lo más trendy, dividida en tres partes. Un food corner o «Bar del pueblo» con patatas fritas, aceitunas aliñadas y vermú daba la bienvenida junto a una selección de «delicias de pasos» a modo de cóctel. Una vez todos los invitados habían llegado se abrió el showcooking de sardinitas asadas con bufé de aliños, que fue toda una sensación. La tercera y última parte, consistía en un menú en mesa (para comer sentados) con una riquísima fideuá de gambitas como plato principal.

Mención especial al postre. ¡Espectacular!. Un sorbete de frambuesa con helado de mascarpone que ponía el broche final perfecto a nuestro menú (de boda) marinero… y a un día en el que quisimos cambiar las reglas, para hacer de un martes cualquiera el domingo superespecial.

Fotos, cortesía ©3deseosymedio y ©Norma Grau

 

{ E hicimos del martes un domingo: una colorida fiesta informal con menú mediterráneo }

Comments

  1. Un ideón, me parece! Creo que el ambiente marinero, simple y desenfadado le aporta mucho charme al evento y un toque muy, pero que muy chic. FELICIDADES! Me rencanta el menú, la decoración, las fotos…TODO!
    Te confieso que cuando celebré mi comunión, hace muuuuuchos años, mi família no podía permitirse grandes lujos, así que lo celebramos en un chiringuito de la Barceloneta: fue estupendo! Quién nos iba a decir, por aquél entonces, que ese estilo de celebración podría convertirse en tendencia…

    • ¡Ya ves Lara! Es que hemos estado muchos años confundiendo celebración con grandes lujos o «gástate un pastón», cuando lo básico es: estar rodeados de que te quieres + buena comida + un poco de cariño en los detalles. ¡Y que viva las fiestas en los Chiringuitos! ;D

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