Rara avis, leyenda e ícono de moda. Incluso musa, como lo fue para mí al inspirarme en su estilo para la editorial homónima que le dediqué en el Nº11 Tendencias de Bodas Magazine. Sí, hablo de Iris Apfel.

Corría el año 2005 cuando la ciudad de Nueva York y la industria de la moda se rendía ante esta señora con «un cultivado estilo personal que es a la vez ingenioso, exuberantemente e idiosincrásico». Tenía 84 años y el Metropolitan Museum of Art’s Costume Institute le dedicaba la exposición anual ‘Rara Avis: Selecciones de la colección Iris Apfel’.

Según cuenta la anécdota, el curador Harold Koda contacto con Iris Apfel, una reconocida empresaria textil, diseñadora de interiores (que había trabajado para la Casa Blanca en proyectos de restauración para nueve mandatorios consecutivos) y coleccionista de moda. La visita inicial era en busca de asesoramiento, pero al conocerla se dieron cuenta que no tenía sentido mostrar una colección de accesorios y complementos sin un contexto, por lo que decidieron mostrar al público cómo ella los usaba y combinada. Finalmente, la exposición contó, junto a una selección de accesorios únicos e históricos pertenecientes a las colecciones de vestimenta del museo, con outfits completos tal y como ella los uso e ideó, en una retrospectiva desde la década de 1950.

A lo largo de su longeva vida Iris Apfel cultivó su fascinante, reconocible y auténtico sentido estético; lo que hace paradójico que no fuera hasta pasado los ochenta años cuando alcanzara su popularidad. Tras la exposición en el MET Museum llegarían sinfín de colaboraciones con marcas, entrevistas y libros. A los 96 años se convirtió en la persona de mayor edad en tener su propia muñeca Barbie (de Mattel), y el 29 de agosto de 2021, por la celebración de su centenario, lanzo una colección cápsula con H&M.

Lo suyo son los looks osados, coloristas y excesivos que combina sin reglas ni tendencias, siguiendo su propio gusto e intuición. Una filosofía que perfectamente se puede trasladar al mundo de las novias e invitadas, y de las que extrajimos varias claves para crear esa editorial que le dedicamos en su día, y que aprovecho para compartir nuevamente. Algunas, además, son lecciones que van más allá del cómo vestir, pues Iris Apfel consiguió convertirlas en símbolos identitarios, como sus enormes gafas redondas; el accesorio por antonomasia por el que la reconocemos y recordaremos.

Hoy la industria amanece gris tras la noticia de su fallecimiento este pasado 1 de marzo 2024 a la edad de 102 años (¡No podía ser eterna!), pero su legado perdurará entre quienes se atreven a acuñar la excentricidad y la moda como una forma de autoexpresión, porque: «Mientras seas fiel a ti misma, estarás maravillosa».

Foto, ©Daniela Federici

Foto, ©Evan Agostini / Getty Images

1/4. «Más es más, y menos es aburrido»

Suya es esta famosa frase de «More is more, and less is boring», y es que en el universo estético de Iris Apfel no cabía minimalismo ni discreción alguna. Se expresaba a través del uso de una infinita gama cromática, patrones y estampados llamativos, telas con texturas espectaculares, y todo tipo de formas y volúmenes tanto en patrones de prendas como en accesorios. Su audaz forma de combinarlo todo era única.

 

Foto, vía ©Harper´s Bazaar

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2/4. «El estilo es actitud, actitud, actitud»

Decía que no importaba si no eres guapa y si nunca lo serías, porque podías tener algo mucho mejor: estilo. Para Iris Apfel la actitud lo era todo. De ahí que en su armario no hubiera reglas ni temporadas y convivieran prendas de alta costura y vintage con hallazgos de mercadillos. A pesar de su eclecticismo y excesiva forma de combinar la ropa y los accesorios, sus estilismos proyectaban gran modernidad.

 

Foto, ©Jonathan Leibson

Foto, ©Newscom

3/4. «El verdadero placer de la moda proviene de usar exactamente lo que quieres»

Una de las lecciones más claras que nos lega Iris Apfel es que los accesorios y complementos son una pieza más dentro de un estilismo y un recurso que crea identidad, no sólo un mero objeto decorativo a ponernos. Sus enormes gafas redondas de pasta son el ejemplo más evidente, convertido en su propio símbolo; pero su forma inusual, divertida y original de usar los accesorios, especialmente collares y pulseras, fue más allá. Siempre llamativos, coloristas, de todos los tamaños y estilos, y utilizando todos los que le apetecía a la vez.

Y que no te engañe, incluso en sus outfits visualmente menos recargados, Iris se apoya en joyas con diseños muy especiales y complementos únicos que realza sofisticadamente.

 

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4/4. «¡Envejece, pero no te vuelvas aburrido!»

Cuando te conviertes en referente mundial de la industria moda pasados los 80 años, tienes más que claro que la edad no es una limitación para seguir expresándote, divirtiéndote y atreviéndote a ser cuán auténtica quieras ser. «La ropa no es más que cómo te sientas cuando llevas algo».

Su cabello corto blanco canas, su sombra de ojos azul turquesa (cuando no los llevaba naturales, con toque de rimel) y sus labios en rojo intenso, también forman parte del estilo irrepetible de esa rara avis llamada Iris Barrel Apfel.

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