Estoy segura de que pocos tienen dudas al respecto, así que se puede afirmar que el velo es el complemento estrella de la novia y la referencia por excelencia de un bridal look. Su uso se considera una tradición que se ha mantenido inalterable al paso de los siglos (salvo por las connotaciones que se le han asociado, cada día más obsoletas). Ha sabido adaptarse a las modas de cada época; incluso, cuando ha pasado por sus horas más bajas sustituidos por tocados y coronas de flores, ahí han estado las novias clásicas y conservadoras para hacer de velos y mantillas su elección especial. En una ocasión alguien me planteó la pregunta retórica: «Si no llevas un velo el día de tu boda, ¿qué otra ocasión tendrás para hacerlo?».

Lleva consigo la carga emocional de la tradición y de ser el accesorio apelativo de la novia, pero aun así nunca habíamos pensado en su uso más allá de la ceremonia. Cuando menos yo, y lo admito abiertamente. Ha tenido que llegar esta novia real, Shawn Lakin, con su gran estilo y personalidad al vestir, a demostrarnos cómo darle al velo la importancia que merece dentro de cada estilismo y convertirlo en el único accesorio que querrás lucir. Tanto que podemos empezar a diferenciar: velo de ceremonia y velo de recepción, tal y como ella ha acuñado.

Empecemos por dar contexto a esta historia. Shawn Lakin y Matthew Spector celebraron su boda en Michigan (Estados Unidos) en agosto de 2023. Un encale que publicó la revista Vogue.com a quien la pareja contó que desde el principio tuvieron claro que deseaban que fuera «realmente preciosa, reflexiva y llena de toques personales». Tres cualidades que supo conseguir, empezando por sus dos estilismos de estética vintage.

Primer look de novia de Shawn Lakin con velo largo en tres capas para la ceremonia.
Fotos, ©Maddy Rotman

 

Su primer vestido de novia es todo carácter y belleza histórica. Está inspirado en las referencias a los trajes aristócratas del siglo XVIII que Shawm, estilista y editora de moda de profesión, compartió con la diseñadora británica Paula Nadal a quien confió el diseño a medida y confección de sus looks. Mientras que su velo de ceremonia era de tipo amantillado largo y de tres niveles realizado reutilizando los encajes (tipo duquesa y chantilly) de antiguos velos, incluida una pieza del que llevó su madre 32 años antes.

El segundo look nupcial era un vestido de silueta lencera y estilo años 30 en seda blanca que completó con el accesorio más inesperado: «¡Mi velo de recepción! –contó Shawn Lakin a Vogue– Sabía que quitarme el velo tras la ceremonia me iba a poner muy triste, así que a Paula (Nadal) se le ocurrió la idea de este segundo velo y fue amor a primera vista». Una pieza única creada a partir de unos tapetes de ganchillo vintage unidos entre sí, de largo hasta la cintura y colocado al estilo Juliet cap.

Segundo look de novia de Shawn Lakin con el velo de recepción hecho con tapetes vintage.
Fotos, ©Maddy Rotman

 

La clave: dar al velo la importancia que merece dentro de cada bridal look y elegirlo acorde a cada momento de la boda.


 

Que cada uno de los velos fuera, en su justa medida, protagonista de cada look, integrándose a la perfección dentro de la historia que se quería trasmitir con cada vestido de novia y en cada momento de la boda, ha sido el acierto –y la clave a tener en cuenta– que novia y diseñadora supieron interpretar. Un hermoso velo largo y clásico que encaja bien con la formalidad que se espera en una ceremonia; y un original velo corto con casquete, mucho más cómodo e informal para disfrutar con este puesto el resto de la fiesta.

Otro gran acierto, que es importante resaltar, ha sido la apuesta por una moda consciente y sostenible. Si bien es cierto que la tradición permite que una novia luzca un velo de herencia familiar, o comprar velos y mantillas antiguas o con una carga artesanal única, Shawn Lakin y la diseñadora Paula Naval dieron un paso más especial trasladando el ‘reuse and recycle’ a la confección de sus velos a partir de retales de encajes y pañuelos cuyo uso inicial era otro.

Así que ahora la idea está en tu tejado, parafraseando el dicho popular. ¿Elegirías un segundo velo de novia para lucir en tu boda?

Comentarios desactivados